Alejandro Chu es socio de la Cafetería The Coffee Road y es el hombre orquesta que busca como buen barista resaltar el sabor real del grano del café en cada una de sus bebidas. Cuenta con un equipo de 5 personas que están siempre innovando y haciendo uso de técnicas artesanales para mantener satisfechos a los paladares más exigentes y amantes del café. A un año de apertura de su primer local, hace un balance y nos invita a conocer sus planes a futuro, junto a una buena taza de café. Después de este año de aniversario ¿cuál ha sido la clave del éxito de The Coffee Road? Hemos cumplido con una de nuestras primeras metas que es diferenciarnos de otras cafeterías porque somos una cafetería especializada. Tenemos métodos artesanales y buscamos perfeccionar técnicas para resaltar realmente el sabor del café y demostrar que el café reacciona distinto según como lo pasas, sin necesidad de usar jarabes que en realidad opacarían el sabor de nuestro café. ¿Cómo logras que la gente aprecie este trabajo? Muchos de los clientes vienen pensando que es una cafetería común y corriente, sin embargo cuando llegan se dan cuenta de nuestro expertise. Entienden que somos una cafetería distinta y están más dispuestos a preguntarnos, y conocer más sobre los procesos del café. Además buscamos romper los mitos que tienen del café, por ejemplo la costumbre de tomar un vaso de agua antes del café expreso. Para nosotros es al revés, el agua sirve más bien para limpiar la boca y apreciar mejor el sabor del café, ó también la temperatura, cada bebida tiene su temperatura ideal para percibir mejor el dulzor propio. En especial el del cappuccino que la mayoría está acostumbrado a tomarlo muy caliente cuando en realidad lo ideal no es tan caliente para no quemarlo. ¿Con qué tipo de café trabajan? Por ahora sólo tenemos un origen de café, de la finca Churupampa, Chirinos Cajamarca. Buscamos siempre mencionar el nombre del agricultor, Eber Toccto, a quien conocí por mi experiencia trabajando en tostaduría y a través de otros baristas que me lo recomendaron. Nosotros trabajamos con cafés especiales, de 83 hasta 90 puntos en taza. La mayoría de los productores que tienen cafés especiales buscan exportar su producción, sin embargo otros prefieren que nosotros les compremos para que los consumidores conozcan su café en el Perú, como debería ser. Porque usualmente son los extranjeros quienes aprecian mucho más este café. Lamentablemente sólo un 5% de esos cafés especiales se queda en el Perú. ¿A qué público han logrado cautivar? En las mañanas nuestra mayor cantidad de clientes son oficinistas, por la tarde hay una variedad más amplia, pero siempre personas que realmente aprecian el café. Los más asiduos siempre piden algo innovador. Me refiero a presentar una bebida especial, sea semillas, especies, dependiendo del sabor del café. Es necesario para ello elegir el insumo adecuado que aporte al sabor del café. Es uno de nuestros retos ahora. ¿Cómo se ubicaron aquí? Identificamos que había cafeterías especializadas en Miraflores, Barranco, Pueblo Libre, pero que en el distrito donde nací faltaba una cafetería de este tipo. Por eso elegimos ubicarnos aquí, en San Isidro. ¿Satisfecho con la elección? Todavía podemos lograr más. Me falta llegar a las personas de este mismo distrito para que la perciban como la cafetería del barrio. A eso estamos apuntando. Aún no nos hemos enfocado en la publicidad pues prefiero que se vaya corriendo la voz, que nos recomienden. ¿Cómo viene tu pasión por el café? Fue de casualidad, primero era solo un gusto por el sabor, pero luego me metí a un curso de baristas, que me introdujo a este mundo del café tan interesante. Entré en un proyecto, nos dieron libertad para crear. Vino el primer campeonato de baristas y llegué a ser finalista, todo esto me motivó a seguir adelante y a convertirlo en una pasión. Cuando vimos nombres para la cafetería me arriesgué en ponerle el nombre el inglés: The Coffee Road, pues el off road es mi otra pasión. Entonces la temática del local también va por ahí. Me gusta combinar ambas cosas y ofrecer el café donde no hay nada, donde por ejemplo no haya electricidad, y tener que llevar los implementos para hacer los métodos. Ya he logrado salir a algunos lugares, pero me gustaría hacerlo principalmente como demostraciones al aire libre, y mostrar que siempre se puede disfrutar de una buena taza de café en cualquier lugar. ¿Cuáles son los planes a futuro? Como barista tenemos en mente que siempre se puede hacer mejor. Ver cambios en el café e ir probando diferentes técnicas para poder rescatar el mejor sabor posible de ese grano. Entre los planes está ser además de una cafetería, un lugar donde se descubran cosas nuevas sobre café, un lugar para experimentar. Hemos ubicado las mesas así, para catar café, sea para nuestro equipo o para nuestros clientes próximamente. El ubicar las mesas largas de catas también permite una mayor interacción de la gente. Eso he visto que ha funcionado algunas veces para entablar conversaciones. Estamos también pensando hacer charlas, hacer una especie de mini concursos entre nuestros amigos y colegas baristas. Ya se han estado haciendo algunas veces en espacios de nuestros amigos que también tienen sus cafeterías. Éste movimiento lo conocemos como “Throwdown”, donde compañeros baristas en cualquier país se reúnen en una cafetería para hacer un mini concurso. Los nuevos proyectos se los haremos saber muy pronto. ¡No estropearemos la sorpresa!. Visita The Coffee Road en Av. Prescott 378-380- San Isidro Encuéntralos en Facebook https://www.facebook.com/thecoffeeroad?fref=ts