Aunque muchas personas consumen café para estimular al sistema nervioso central y sentirse más despiertos y con energía, este no es su único provecho. El café -cuando se bebe de forma pura (tostado y molido) y pasado al momento- posee diversos beneficios para la salud. Con la ayuda de nutricionistas, analizamos algunos de ellos:

1. LIMPIA EL CUERPO

En ciertos casos, el café tiene efecto diurético y puede ayudar al cuerpo a deshacerse de agua y sal extra al orinar.

2. REDUCE EL DOLOR La cafeína se ha usado por mucho tiempo para reducir el dolor, gracias a su acción vasoconstrictora, y hay muchos estudios que reportan que el consumo puntual de café puede reducir el dolor en ese momento, reveló la nutricionista e investigadora de Nutractiva Laura Astete.

3. PREVIENE ENFERMEDADES NEURODEGENERATIVAS El consumo del café puede ayudar a reducir el riesgo de tener la enfermedad de Alzheimer, así como el de la enfermedad de Parkinson, indicó Gisella Mauricio, representante del Colegio de Nutricionistas de Lima.

4. ALIADO PARA LA CONCENTRACIÓN También puede influenciar en el desempeño cognitivo, tanto objetiva como subjetivamente, incrementando el estado de alerta y de algunas tareas de memoria. Estos impactos se observan principalmente en condiciones de falta de descanso o sueño.

El Institute of Medicine’s Food and Nutrition Board Committee on Military Nutrition Research reportó que, ingiriendo 150 mg de cafeína, se incrementaba el desempeño cognitivo por 10 horas.

5. MEJORA EL RENDIMIENTO FÍSICO Se ha observado que la cafeína mejora el rendimiento deportivo en muchas disciplinas como el ciclismo, atletismo, tenis, entre otros. Sin embargo aún falta investigar exactamente en qué dosis debe administrarse.

Cabe destacar, que ninguno de los beneficios del café mencionados en esta nota son atribuibles a las bebidas energizantes ricas en cafeína o a los cafés en polvo, ya que no poseen los antioxidantes del naturales del café.

MITOS Y VERDADES Pero así como el café posee los beneficios antes mencionados, navegar por internet podría hacerle creer que se trata casi una bebida milagrosa. Y es que se le atribuyen propiedades que, en algunos casos, no han sido del todo comprobadas.

Según Jorge Casana, cardiólogo de La Clínica Ricardo Palma, no se ha demostrado concluyentemente una asociación directa entre el consumo de café y la prevención de infartos y enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, hay muchas otras sustancias en el café como polifenoles, fibra soluble y potasio que pudieran ejercer un efecto beneficioso en el sistema cardiovascular.

Así mismo, tampoco está comprobado que el café ayuda a bajar de peso. "Hay investigaciones que asocian positivamente a la cafeína con la perdida de peso pero aún no son concluyentes. Aún falta investigar más sobre el tema. Pero las teorías que plantean algunos estudios son que reduce el apetito y que estimula la termogénesis", añadió Melissa Paz Krumdiek.

Lo mismo ocurre con las supuestas propiedades del café para ayudar a curar la cirrosis.

"Hay evidencia que crece cada vez más sobre el efecto protector de la cafeína en pacientes con enfermedad crónica hepática, pero si existieran otras condiciones adicionales en estos pacientes (como otras enfermedades) debe consultarse a su médico o nutricionista", explicó Laura Astete.

CON MODERACIÓN Melissa Paz recomienda que no se beba café con el estómago vacío. Además, según la OMS para la mayoría de las personas no es dañino consumir hasta 400 mg de cafeína al día, es decir hasta cuatro tazas, sin embargo, existen personas que son menos tolerantes.

Las embarazadas pueden beber café pero en pequeñas dosis. Se debe limitar el consumo a menos de 200mg de cafeína al día porque se asocia a mayor frecuencia de abortos, además que interfieren con la absorción de hierro proveniente de alimentos de origen vegetal.

Según Jorge Casana, las personas hipertensas o a las que se les suele bajar la presión pueden beber café. “Pueden consumirlo, no se ha encontrado asociación entre consumo moderado crónico de café e incremento de la presión arterial y/o aumento de la mortalidad. La dosis recomendada es no más de 2 a 3 tazas por día o 400 a 600 mgr/día de cafeína”, indicó el cardiólogo.

QUIÉNES NO DEBERÍAN BEBER CAFÉ Según los especialistas, su consumo no es recomendado a personas con glaucoma porque aumenta la presión intraocular, a quienes sufren de trastornos de sueños porque puede incrementar el insomnio y a quienes tienen reacciones estomacales adversas como úlceras y gastritis porque aumenta la liberación de ácido en el estómago.