Aunque los argentinos se ven a sí mismos como grandes "tomadores" de café, la realidad muestra que las cifras están bastante lejos de los principales consumidores globales. En la Argentina, el consumo ronda 1,5 kilo de café promedio por persona por año, mientras que en Holanda, el país más "cafetero" del mundo, es de 16 kilos, seguido por Finlandia, Noruega y Suecia, con promedios de 12, 10 y 8,4 kilos respectivamente. "En la Argentina el consumo de café se concentra en las grandes ciudades. Por eso, todavía hay una gran oportunidad para conquistar nuevos consumidores en todas las formas distintas en las que se puede consumir el café", señaló Martín Cabrales, empresario y presidente de la Cámara Argentina del Café. Con todo, en los últimos años, de la mano de nuevas modas y tendencias, el consumo viene ganando adeptos. "La gente presta hoy más atención al café. Se busca un café más elaborado. Hay mucha variedad de blends para todos los gustos cuando antes sólo se hablaba de tostado o torrado", destacó Mónica Dumas, gerente de la cámara. "También se está sumando gente más joven, especialmente por la llegada de nuevas cadenas de cafeterías que se convierten en centros de reunión. Los chicos que antes se reunían a tomar alcohol o una gaseosa hoy eligen encontrarse alrededor del café", agregó. Sin embargo, destacó que el consumo todavía sigue siendo bajo con 0,29 tazas por día por argentino, lo que representa una taza cada tres o cuatro días. La Cámara presentó ayer un relevamiento a nivel nacional sobre los hábitos relacionados con el café que mostró que, a pesar de los números, los argentinos se muestran convencidos de tener un nivel alto consumo, sobre todo en los niveles socioeconómicos altos y en las grandes ciudades. Entre los "tomadores" de café locales, la mayoría (63%) asegura beber entre una y dos tazas por día. Sólo un 3% consume más de cuatro. El 18% menos de una y el 16% entre tres y cuatro. El estudio fue realizado por la consultora Isonomía entre más de 1200 casos. S i bien reunirse en un bar a tomar un café es una de las tradiciones preferidas de los porteños, la encuesta muestra que el principal lugar consumo es el hogar: el 70% señaló que allí es donde lo consume habitualmente. Lo sigue el café en el trabajo (13%), en las cafeterías (12%) y en la calle (3%). Con todo, el 60% de los encuestados está de acuerdo con que juntarse a tomar un café es una costumbre "bien argentina". "Vamos a tomar un café es el equivalente a vamos a juntarnos a charlar. En las empresas, el coffee break ayuda a reunir a las personas y es un mecanismo de supervivencia para afrontar las presiones y aumentar la productividad", destacó María Andrea Rochaix, licenciada en Nutrición, durante la presentación realizada por la Cámara. A la hora de explicar por qué eligen el café como infusión los argentinos tienen varias razones. Según la encuesta, las más elegidas son "me gusta" (49%), "me despierta" (20%), "me levanta el ánimo" (9%), "para compartir un tiempo con otra persona" (7%), "relajarse" (5%), "concentrarse para estudiar" (2%), "concentrarse para trabajar" (1%), entre otras. La elección del café por "gusto" aumenta en los jóvenes de 16 a 20 años, en los niveles educativos altos y en la ciudad de Buenos Aires. El estudio se realizó en el marco de la campaña "Amo mi Café", que busca difundir atributos saludables de la bebida, entre ellos, que contiene antioxidantes y mejora la concentración. "La evidencia actual sugiere que el consumo habitual de café puede ser parte de un estilo de vida saludable", aseguró Jorge Franchella, cardiólogo y director del Programa Actividad Física y Deportes del Hospital de Clínicas.