La necesidad de refundar el Banco Agropecuario, para que se dedique sólo a la pequeña y mediana agricultura, para mejorar la producción e ingresos de los agricultores, demandó la Junta Nacional del Café.

Además, se rechazó la propuesta de la ministra de Economía, Claudia Cooper, de reducirlo a una unidad distribuidora de fondos para que las entidades financieras privadas –que carecen de competencias técnicas en finanzas rurales- canalicen créditos a los productores.

“El parlamento tiene la responsabilidad de impedir una medida que agravaría la crisis agraria. Agrobanco se creó mediante ley dada por el congreso, y la crisis obedece a manejos indebidos que deben investigarse y sancionarse a los responsables. Confiamos que el Congreso escuche a sus electores y corrija los errores del Poder Ejecutivo”, dijo Tomás Córdova, presidente de la Junta Nacional del Café (JNC).

“No es matando el enfermo que se cura el mal, sino mediante una cirugía administrativa, aplicación de antibióticos y luego vitaminas rehabilitadoras mediante capital fresco”, señaló el dirigente cafetalero.

Explicó que según reportes de Agrobanco se canalizaron S/360 millones a 37 grandes productores de Ica, y 70 millones a ocho desmotadoras, créditos ya vencidos y con recuperación contenciosa. “Estos deudores son los más interesados en el cierre de Agrobanco, y la ministra Cooper les estaría dando la mano”, agregó.

Deuda cafetalera

Refirió que la deuda cafetalera tiene una cartera contenciosa de S/300 millones, de los cuales S/50 millones corresponden a 40 productores de selva central. “Hace un año propusimos que Minagri saneara estas deudas, mediante la reprogramación de los créditos vencidos y condonar los intereses. Está todavía a tiempo de hacerlo, antes de que se generen movilizaciones no deseadas. Con los precios bajos, presencia de la roya amarilla y altos costos de cosecha, no es posible honrar los compromisos de pago”, refirió Córdova.

Dijo que desde el año 2016 se han reunido como 40 veces con ministros y altos funcionarios del Minagri y sólo obtuvieron promesas. “Ahora vemos que la ministra Cooper anuncia que dará salvataje al club de constructoras corruptas, mientras que los cafetaleros que enfrentamos las secuelas de la economía ilícita, nos cierra las puertas de solución”, insistió.

Indicó que vista la crisis de la roya, bajos precios y castigo a los productores formalizados, el gobierno está induciendo la expansión de cultivos de coca, como se viene dando en el VRAEM, Puno, Alto Huallaga y otros lugares. “Ahora tenemos más de 48 mil hectáreas de coca, contra las 40 mil que había en 2015. Hay un crecimiento del 20% en el área cocalera, una mayor productividad por hectárea, a donde migra la mano de obra por salarios de 100 soles diarios, mientras en café no podemos pagar ni 40 soles”, explicó.

Impuesto al café

Reveló que hay un ambiente de zozobra entre las cooperativas cafetaleras, al ser notificadas que deben pagar 9 dólares por impuesto a la renta por los embarques de café certificado, lo cual provocaría el colapso de la asociatividad de los pequeños agricultores.

“Con deudas impagables, bajos precios, cierre de Agrobanco, presencia de roya amarilla, no se puede seguir cultivando café. El Gobierno no debe esperar el bloqueo de carreteras para dialogar y atender nuestras demandas”, insistió.