CAFICULTURA SOSTENIBLE PARA EL BOSQUE DE NEBLINA

El Proyecto “Caficultura Sostenible de Alto Valor para Pequeños Productores Pobres en la Provincia de Lamas, Perú” (Proyecto Café Especiales), busca construir un modelo replicable que demuestre que la pequeña agricultura cafetalera puede desarrollarse sosteniblemente sin depredar el bosque amazónico, accediendo a mercados diferenciados de alto valor y recibiendo precios superiores al mercado convencional.

Este proyecto es implementado por Soluciones Prácticas, a través de su oficina regional de San Martín, Perú, en sociedad con la organización Volens (Bélgica) y la ONG Capirona (San Martín, Perú). Desarrollará sus acciones en estrecha coordinación con la Cooperativa Agraria Cafetalera Oro Verde, la Municipalidad de Alonso de Alvarado (San Martin, Perú) y con el apoyo de organizaciones como FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) y Alterfin (Bélgica). Cuenta para ello con el financiamiento, por 3 años, de la Comisión Europea (EUR 939 336.32).

El proyecto busca aprovechar la ubicación de los productores en el denominado bosque de neblina, el ecosistema más biodiverso del planeta y, al mismo tiempo, uno de los más frágiles. La riqueza de este entorno de montaña influye en las características organolépticas (sabor, textura, olor y color) del café, haciendo posible realzar su potencial para posicionarse comercialmente entre los mejores del mundo.

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La producción de café en el bosque de neblina

En el año 2006 el Perú alcanzó el primer lugar a nivel mundial en la exportación de café orgánico, debido principalmente al esfuerzo de los caficultores pobres, a sus alianzas con las organizaciones de Comercio Justo, y a las condiciones naturales de la eco-región andino-amazónica, que atraviesa el país de sur a norte. Sin embargo, el mercado orgánico global oferta cada vez menores precios relativos al café orgánico peruano porque se percibe una decreciente calidad en los lotes que exportamos. La causa: el productor orgánico promedio, al igual que el convencional, no practica la reposición de los nutrientes al suelo y el manejo adecuado de la biodiversidad de los bosques.

Cada año los campos producen menos café exportable y las familias campesinas vuelven a talar el bosque para instalar nuevas áreas de café. El abandono constante de parcelas con suelos agotados y la apertura de nuevas áreas mediante prácticas depredadoras, ha venido ocasionando que el suelo se degrade, afectando negativamente la estabilidad de los bosques, de los suelos y de las fuentes de agua. Este proceso incide sobre la desertificación, genera modificaciones climáticas locales y potencia el impacto destructivo de las variaciones. A esto hoy se suma la influencia del cambio climático global y la presencia más recurrente del Fenómeno El Niño, por lo que las alteraciones son más rápidas y perceptibles.

Por otro lado, desde la década del 90, no existen en el país sistemas sostenibles de asistencia técnica para ayudar a la caficultura y, menos aún, diseñados para las condiciones de pequeños caficultores pobres, a pesar de que el cultivo del café involucra a un aproximado de 150 000 familias. El 85% de estos productores trabaja a pequeña escala, con posesiones de entre 0,5 y 5 ha, y viven en situación de pobreza. La baja capitalización humana y social es la carencia principal que mantiene en la pobreza al caficultor: su falta de destrezas en aspectos de tecnología, organización, gestión, acceso al mercado y al financiamiento.

El proyecto “Caficultura Sostenible de Alto Valor para Pequeños Productores Pobres en la Provincia de Lamas, Perú”, ejecutado por Soluciones Prácticas – ITDG, Volens y Capirona, desarrolla, en estrecho trabajo con la cooperativa Oro Verde, las capacidades de los caficultores para producir café de alta calidad y articularse a mercados diferenciados de alto valor, con el objetivo de elevar y hacer sostenibles sus ingresos. El proyecto genera un nuevo paradigma: considerar al bosque como el recurso más valioso del capital del caficultor, fuente de productividad, calidad y menores costos.

Beneficiarios

El ámbito del proyecto se ubica en el distrito de Alonso de Alvarado, provincia de Lamas, en el departamento de San Martín.

El proyecto trabajará con 600 productores de café en forma directa (250 caficultores asociados a la cooperativa Oro Verde) y con 1 200 productores en forma indirecta. En total, al finalizar el proyecto se habrán atendido a 1 800 productores de café, quienes en su mayoría han migrado de las regiones alto-andinas y tienen como única fuente de ingreso la producción de café.

En Lima:
Giannina Solari
Soluciones Prácticas: Oficina Regional para América Latina
Av. Arequipa 4499, Miraflores, Lima
+(01) 4412950

En San Martín:
Miguel Torres
Jefe del Proyecto Cafés Especiales
Leoncio Prado 839 – Tarpoto – San Martín
+51 (042) 526-549 | 526-993