Más que de ninguna otra actividad económica los seres humanos obtienen su medio de vida de la agricultura; la mayoría de esos agricultores, trabajan por cuenta propia y viven en los trópicos. A pesar de la creciente urbanización, el 75% de los pobres del mundo vive en zonas rurales, y la agricultura sigue siendo el único medio de vida de que disponen. El desarrollo de la agricultura es, por lo tanto, de importancia vital para el alivio de la pobreza en el mundo en desarrollo, tanto directamente (ofreciendo empleo) como indirectamente (generando empleo fuera de la explotación agrícola y haciendo que bajen los precios de los alimentos). No es, pues, sorprendente que la agricultura haya recibido una gran cantidad de atención en estos últimos tiempos en que las medidas para hacer frente al cambio climático han cobrado la máxima importancia en el programa político mundial.