Esta tecnología consiste en la instalación de árboles para dar sombra al café, y al mismo tiempo generar condiciones microclimáticas especiales que permitan reducir la incidencia de plagas y enfermedades (roya amarilla, broca, cercospora, ojo de pollo, arañero, etc) para mejorar la calidad del café, reducir el impacto de las sequías y controlar la erosión de los suelos por las intensas lluvias en la selva peruana. Gracias a la aplicación de esta tecnología, los árboles de sombra del café son capaces de reciclar y reincorporar nutrientes al suelo, mejorando los niveles de fertilidad, y garantizando de esta forma cosechas sostenibles a largo plazo.