El café desempeña un papel crucial en la vida de millones de familias campesinas en el mundo en desarrollo. Las pequeñas fincas cafetaleras producen cerca del 75% del café mundial. La sobreproducción de este grano a fines de la década del noventa ocasionó pérdidas de más del 50% en el ingreso de los productores y de los países que tienen a este producto como principal fuente de divisas. Si bien los precios se han recuperado en los últimos años, la volatilidad del mercado y las condiciones desfavorables del comercio, la falta de políticas públicas favorables junto con un acceso inadecuado a la infraestructura, a los recursos financieros y a la información sobre los mercados, privan a millones de pequeños agricultores de su derecho a vivir dignamente de su producto y de su trabajo. Desde el 2001, Oxfam Internacional viene alertando a la opinión pública y a los gobiernos en el ámbito mundial sobre la necesidad de encontrar soluciones concertadas entre los diversos actores de la cadena del café y apoyando a las organizaciones de pequeños productores cafetaleros en su búsqueda por un futuro mejor.