La producción de café en Mesoamérica es parte importante de la economía y la sociedad, al ser eje del bienestar de miles de familias y contribuir significativamente al PIB agrícola de diversos países. Pero las proyecciones indican que es en México y América Central donde el cambio climático tendrá los impactos más severos. Los modelos climáticos y los indicadores de aptitud climática del nicho en relación con el cultivo muestran cambios considerables, tanto en la calidad del café como en las zonas altitudinales apropiadas para la producción. Si hoy no se hacen esfuerzos para fortalecer la capacidad adaptativa, probablemente habrá grandes pérdidas económicas en toda la cadena de abastecimiento de café, así como la desaparición de importantes servicios ambientales.