Si bien el café en general es un commodity, en los últimos años se ha identificado un nicho de mercado rentable: el del café de especialidad. Para acceder a este mercado, el café debe ser de la más alta calidad, ser producido en microclimas geográficos específicos, tener un sabor particular y ser extraído siguiendo estándares rigurosamente establecidos. El Perú cuenta con ventajas comparativas para obtener café de especialidad porque tiene una de las mejores variedades botánicas de café, condiciones climáticas y geográficas adecuadas y disponibilidad de agua en zonas tropicales de altura. Sin embargo, para lograr competitividad es necesario superar limitaciones en cuanto a recursos, tecnología, organización y gestión, así como formular estrategias de largo plazo en las que se consideren los intereses de toda la cadena productiva, desde los agricultores hasta los exportadores, en una relación de «ganar-ganar» basada en el conocimiento profundo de la realidad actual del sector y del mercado internacional.