El Perú es uno de los principales centros de origen del cacao, con una alta diversidad y variabilidad genética verificable en las diferentes poblaciones, razas nativas o ecotipos de cacao que se ubican en varias zonas del país, como las razas “Porcelana de Pirua”, y “Nacional del Perú”. La amazonía peruana alberga una gran diversidad genética de cacao, entre la que se encuentran variedades con características organolépticas propias de los cacaos finos de alta calidad. Una de estas variedades es el Chuncho, un cacao aromático que, junto con otros cacaos criollos, está despertando interés en los mercados internacionales, por su alta calidad.