El café se cultiva en más de 80 países, de Latinoamérica, África y Asia; adicionalmente, el café se encuentra entre los productos agrícolas más valiosos del mundo. El cultivo del café proporciona medios de subsistencia entre 20 a 25 millones de familias campesinas, e involucra a más de 100 millones de personas en su producción y procesamiento. Los caficultores de pequeña escala, junto con sus familias y los trabajadores rurales producen más del 70% de este cultivo, él cual es intensivo en mano de obra. Las mujeres constituyen la mitad de la fuerza de trabajo para el cultivo y juegan un papel fundamental que ha pasado desapercibido. Así mismo, retener la participación de los jóvenes rurales ha sido todo un reto, debido a que buscan y aspiran por un futuro diferente y fuera del sector cafetero.