Trascendental importancia para el desarrollo de Costa Rica, ya que hasta fines del siglo XVIII, no poseía riquezas explotables en aquella época y la llegada del café marcó un punto de partida en su desarrollo económico. Con las exportaciones de café iniciaron una serie de intercambios económicos con Europa que permitieron mejorar el nivel de vida de muchas familias y posteriormente se abrieron las puertas para que muchos costarricenses se fueran a estudiar al “Viejo Continente”. Desde entonces y hasta el inicio de los años noventa el café generó fuentes de empleo y buenos ingresos para el país. Sin embargo para mediados de los años noventa el café sufrió una caída internacional de precios bajando de $160 a $50 por quintal oro, con lo cual la rentabilidad del cultivo disminuyó ocasionando que los productores buscaran nuevas alternativas de producción.