Los suelos de la selva peruana, incluido la zona de Mazamari, donde el café se conduce consecutivamente durante muchos años, inclusive 15, 20, 30 ó más años, están “empobrecidos” por la extracción de nutrientes por este cultivo; además, los suelos de la selva, por su mismo origen y clima tropical característico, son ácidos y pobres en nutrientes. No existe costumbre de abonar para restituir esta extracción de nutrientes, por eso los rendimientos de café cada año son bajos. Cada quintal (60 kg.) de café seco pergamino, extrae del suelo aproximadamente 2 ½ Kgs. de minerales (calcio, magnesio, potasio, manganeso, cobre, etc.). Sin embargo, este cultivo de agroexportación, genera empleo a más de 300 000 personas en el país y ocupa uno de los primeros lugares en la generación de divisas, proveniente del rubro agrícola.